Silimarina (Protector Hepático)
El efecto protector de la silimarina contra el daño hepático ha sido demostrado en un número de estudios clínicos y experimentales. La silimarina puede entonces utilizarse como un tratamiento coadyuvante en las enfermedades agudas y crónicas del hígado.
El compuesto de silimarina y carbopol, cuyo principio activo es extraído de la planta cardo mariano silybum marianum, se usa desde hace tiempo como un fármaco antioxidante y regenerador de células hepáticas, por lo que surgió la idea de evaluar si el efecto regenerativo registrado en el hígado sería posible en otros órganos como el páncreas, productor de la hormona insulina que regula la concentración de glucosa en la sangre.
Los resultados fueron positivos porque mostraron que la silimarina sí protege al páncreas de radicales libres y que disminuye la presencia de glucosa "a niveles normales". Además redujo también la concentración de estos átomos en sangre, páncreas e hígado y aumentó en el organismo un compuesto denominado glutatión, que es un captador endógeno de radicales libres. |